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De manera simplificada se puede decir que una crema hidratante es aquel que elimina las señales y síntomas de la piel seca y que renueva los otros tipos de pieles. Los mejores productos hidratantes son aquellos que dejan una finísima película protectora sobre la epidermis, y mantienen la cantidad necesaria de agua en la piel, que es de aproximadamente un 13%, y que disminuye con el paso del tiempo hasta llegar a un 6%.
Dependiendo del tipo de piel la emulsión de la crema hidratante debe ser distinta:
Pieles normales: se utilizarán emulsiones denominadas aceite/agua (O/W) que además de aumentar la humedad de la capa córnea prolongan el tiempo de contacto del producto con la misma, y que contienen predominantemente agua, aceite mineral, propilenglicol con cantidades pequeñas de vaselina o lanolina.
Pieles secas: emulsiones también (O/W) formuladas con agua, aceite mineral, propilenglicol y mayores cantidades de vaselina o lanolina y otros aditivos para reconstuir, renovar o rellenar (colágeno, proteínas, vitaminas)
Pieles grasas:se utilizarán productos con poder oclusivo, emulsiones agua/ aceite (W/O) , que al formar una película sobre la superficie de la piel, le dan la hidratación a la piel porque frenan la pérdida de agua por evaporación, y que contienen sobre todo agua y propilenglicol
Las cremas nutritivas tienen por objeto devolverle a la piel los elementos nutritivos que por distintos factores ésta haya perdido.
Las cremas hidratantes se aplican durante la noche, ya que aprovechando el descanso la circulación y el ritmo respiratorio mejoran, y las células se renuevan de forma más fácil que en el día.
[...] forma clásica de proteger la piel es mediante la aplicación de cremas, pero otra forma es mediante la alimentación que nutrirá los tejidos [...]
[...] celulares de la piel están más activos, lo que provoca una fácil absorción de los productos y cremas que nos apliquemos multiplicando de esta forma su [...]
Hidratantes / Cremas de día
La hidratación es una de las necesidades básicas de la piel, junto con la nutrición. Para que la piel mantenga su aspecto suave y flexible, es necesario que siempre conserve un buen equilibrio hidrolipídico. Las funciones principales de la crema hidratante son dos:
Evitar la deshidratación, limitando la pérdida de agua, y favorecer la rehidratación, estimulando los mecanismos de la piel para que se hidrate a sí misma.